"Copa América" Mundial / by Marcela Perez

James Rodríguez celebra el cuarto gol de Colombia, convertido porRodríguez,en el partido ante Japón disputado el 24 de junio de 2014 enCuiabá, en la fase de grupos del Mundial Brasil 2014.

James Rodríguez celebra el cuarto gol de Colombia, convertido porRodríguez,en el partido ante
Japón disputado el 24 de junio de 2014 enCuiabá, en la fase de grupos del Mundial Brasil 2014.

Brasil juega su segundo Mundial como anfitrión con la esperanza de enmendar la histórica y dolorosa deuda de 1950. Argentina cuenta con Lionel Messi, para muchos el mejor futbolista del mundo. Solo con esos lógicos argumentos Brasil y Argentina comenzaban la Copa del Mundo como candidatos al título. Lo que pocos preveían era que Colombia, Uruguay, Chile, México y Costa Rica también alcanzarían roles de protagonismo en un Mundial que cada vez más va tomando un sabor propio de nuestra región.

Una vez que vamos avanzando hacia las fases de eliminación directa, vemos que cada uno de estos seleccionados tienen sus méritos particulares. Pero no voy a explayarme sobre todos nuestros equipos. Voy a detenerme en dos de ellos, que quizás de un modo inesperado, han logrado superar todas las expectativas - propias y ajenas: Colombia y Costa Rica.

Colombia estaba ausente desde 1998, al cabo de una espera que se hizo demasiado larga. Dueña de futbolistas de gran calidad, Colombia no encontraba quién la condujese a un Mundial. En 2012, y al cabo de problemas con el entonces entrenador ("Bolillo" Gómez y luego Leonel Álvarez), tomó el timón cafetero, con la eliminatoria comenzada, un hombre de cabellos canos y mucha experiencia. Un argentino que pasó parte de carrera como jugador en Colombia y que se había especializado en seleccionados juveniles (más allá de haber dirigido a Argentina en Alemania 2006): José Néstor Pekerman.

De la mano de don José los colombianos recuperaron el orden y la fe. La calidad nunca la perdieron. Con esa simple receta la eliminatoria fue mucho más sencilla de lo pensado. Claro, en parte esto fue así gracias a los goles fundamentales de Radamel Falcao García. Pero es tal la riqueza colombiana que hoy pocos reparan en la falta del ausente goleador - aunque su ausencia siempre sea sentida. Colombia tiene algo que pocos tienen: creatividad y variantes. Y esas virtudes son mayormente producidas por dos futbolistas inmensos: Juan Guillermo Cuadrado y James Rodríguez. Ambos poseen tanto talento que ya se han agregado a la lista de figuras del Mundial. Y de su mano, Colombia va camino de lograr la mejor actuación de su historia en los Mundiales.

De Costa Rica, gran revelación del torneo, solo hay que recalcar que ha terminado como líder en un grupo que contenía a tres campeones del mundo. Sin un futbolista que sea una primera figura global, los Ticos mandaron de regreso a Europa a Inglaterra e Italia, dos potencias que nos recuerdan que ya no se gana solo con el nombre. Jorge Luis Pinto, el estratega colombiano que le ha dado otra dimensión al equipo centroamericano, ha brindado en Brasil una clase de planificación y liderazgo.

Paradójicamente, Pinto dirigió sin éxito a la selección cafetera. Sin embargo, el técnico santandereano, hombre de fuerte carácter, ha logrado que en Costa Rica se haga lo que él dice. Y hoy no hay quien le quite la razón a sus teorías, puesto que más allá de la seguridad del arquero Keylor Navas, del perfecto trabajo defensivo, del talento de Borges, Bolaños y Ruiz en el medio campo, o de la capacidad goleadora de Joel Campbell, la figura de los Ticos es simplemente el equipo - ordenado y altamente táctico.

Mientras vamos avanzando hacia las instancias decisivas, nos queda la certeza de que este Mundial será nuestro. Ya no están en competencia España, Italia o Inglaterra (Portugal tiene un pie fuera). Quizás la explicación a este impensado protagonismo americano esté en la motivación y el deseo que nuestros futbolistas exhiben, al verse empujados por el inmenso fervor que generan en sus pueblos, más cercanos y motivadores que nunca. Probablemente ese sea el factor que mejor explique este fenómeno que ha convertido al Mundial en una Copa América.